miércoles, 1 de enero de 2014

LIMPIA EL CALZADO DE TUS PIES

TEMA: LIMPIA EL CALZADO DE TUS PIES

Joh 13:3  sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos,  y que había salido de Dios,  y a Dios iba,
Joh 13:4  se levantó de la cena,  y se quitó su manto,  y tomando una toalla,  se la ciñó.
Joh 13:5  Luego puso agua en un lebrillo,  y comenzó a lavar los pies de los discípulos,  y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.
Joh 13:6  Entonces vino a Simón Pedro;  y Pedro le dijo:  Señor,  ¿tú me lavas los pies?
Joh 13:7  Respondió Jesús y le dijo:  Lo que yo hago,  tú no lo comprendes ahora;  mas lo entenderás después.
Joh 13:8  Pedro le dijo:  No me lavarás los pies jamás.  Jesús le respondió:  Si no te lavare,  no tendrás parte conmigo.
Joh 13:9  Le dijo Simón Pedro:  Señor,  no sólo mis pies,  sino también las manos y la cabeza.
Joh 13:10  Jesús le dijo:  El que está lavado,  no necesita sino lavarse los pies,  pues está todo limpio;  y vosotros limpios estáis,  aunque no todos.
Joh 13:11  Porque sabía quién le iba a entregar;  por eso dijo:  No estáis limpios todos.


Todos los días caminamos por calles hechas por hombres que en algunos casos son calles de tierra que por su naturaleza ensucian hasta el mas limpio de nosotros. Las calles de tierra cuando son expuestas a la lluvia o al agua en cantidades se convierte en lodo y este suele aderirse a nuestros zapatos suele aderirse a nuestro calzado. Nunca es un lodo agradable nadie dira que bonito fragmento de tierra este que tengo en mi zapato, que bonito se ve el lodo en mis pies. No desde luego que no cualquier persona en su sano juicio tratara al lodo como tal. Como algo que es ajeno a nuestra vestimenta y debe de ser quitado, debe de ser lavado. Es necesario pues que identifiquemos el lodo antes de tratar de quitarlo.
Nota:
La tarea de lavar los pies era la tarea que se le asignaba al mas humilde de los criados. El de menor jerarquía era el encargado de lavar los pies de los invitados de su Señor.

Lebrillo:
Vasija, normalmente de barro vidriado, y de forma redondeada, más ancha por el borde que por el fondo, y que se usa sobre todo para lavar y fregar.
Es una artesanía que tenía las dimensiones necesarias cabian tus pies cómodamente y daba espacio para que el que limpiara lo hiciera con facilidad.
Debemos estar dispuestos a seguir el ejemplo de Cristo
Y lavar los pies de aquel que camina con pecado a causa de nuestros comentarios o de nuestra falsedad

*. Cuando nuestro mensaje esta sucio nuestro paso dejara huellas sucias.
Eph 4:1  Yo pues,  preso en el Señor,  os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,
Verdaderos cristianos pueden errar en su visión y en su llamado cuando por descuido o ignorancia pasan por alto la autoridad de la palabra y juzgan los asuntos del ministerio con doctrinas humanas o hasta doctrinas de demonios.
El error es una particula tan pequeña que suele abordarnos de manera imperceptible pero es tan dañina que solo necesita un poco de espacio para al igual que el cáncer ir dañando el cuerpo de Cristo.
Aunque andemos en el camino correcto nuestro andar no será claro a menos que nuestro calzado este siempre limpio.
Por eso es necesario tomar mucha consideración de las advertencias que la palabra nos da al respecto.

1Co 10:12  Así que,  el que piensa estar firme,  mire que no caiga.

2Co 13:5  Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe;  probaos a vosotros mismos.  ¿O no os conocéis a vosotros mismos,  que Jesucristo está en vosotros,  a menos que estéis reprobados?
¿Y como nos examinamos o como nos limpiamos el calzado?
Con el único estándar infalible de fe y conducta. Siendo confrontados con la palabra para reconocer en que estamos pecando y rindiéndonos delante del único que puede limpiar nuestro calzado.
Debemos procurar examinarnos a diario para que nuestro calzado este limpio todo el tiempo
(anécdota del colegio y el calzado)
Cuando nuestro calzado está cargado de lodo por donde andemos dejaremos escombros de nuestra suciedad. En el caso del lodo si usted anda por las calles de tierra no se notara mucho pero si cuando entre a alguna casa donde haya orden.
Cuando estamos cargados por algún pecado cualquier cosa que nos pase sacara lo peor de nostros porque habremos hecho un boquete.
Pero debemos dejar claro algo.

*. Es necesario que identifiquemos el lodo antes de tratar de quitarlo.
“Nadie trata de limpiarse algo que no tiene”
Todos aquellos que no saben que están mal en algo no pueden trabajar en ello ni pueden arrepentirse porque para ellos todo esta bien.
2Co 13:5  Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe;  probaos a vosotros mismos.  ¿O no os conocéis a vosotros mismos,  que Jesucristo está en vosotros,  a menos que estéis reprobados?

Debemos entender que somos cartas leídas delante de los demás y procurar tener especial cuidado sobre nuestra conducta ya que esta habla tan fuerte de nosotros que las palabras que pronunciamos no tiénen la misma fuerza.
*. Cuando somos justificados por Dios somos lavados por su sangre y nuestro cuerpo ha sido crucificado con Dios.

Joh 13:10  Jesús le dijo:  El que está lavado,  no necesita sino lavarse los pies,  pues está todo limpio;  y vosotros limpios estáis,  aunque no todos.
Joh 13:11  Porque sabía quién le iba a entregar;  por eso dijo:  No estáis limpios todos.
Si hemos reconocido a Cristo como nuestro salvador y nuestro redentor pero sobretodo como nuestro Señor entonces veremos como hemos pasado de muerte a vida. Hemos pasado del reino de las tinieblas a la luz de Dios.
Ya no estamos manchados por los pecados que se enseñoraban sobre nuestras vidas sino que ahora estamos rendidos a Dios.

1Co 6:9  ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?  No erréis;  ni los fornicarios,  ni los idólatras,  ni los adúlteros,  ni los afeminados,  ni los que se echan con varones,
1Co 6:10  ni los ladrones,  ni los avaros,  ni los borrachos,  ni los maldicientes,  ni los estafadores,  heredarán el reino de Dios.
1Co 6:11  Y esto erais algunos;  mas ya habéis sido lavados,  ya habéis sido santificados,  ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús,  y por el Espíritu de nuestro Dios.

Algo que debemos entender es que al ser justificados por Dios ya no hay hombre nuevo al cual acusar. Somos nueva criatura y hemos sido salvados por Dios del dia de su justo juicio.

Rom 8:33  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios?  Dios es el que justifica.
Rom 8:34  ¿Quién es el que condenará?  Cristo es el que murió;  más aun,  el que también resucitó,  el que además está a la diestra de Dios,  el que también intercede por nosotros.

*. Cuando el barro de este mundo se incrusta en nuestro calzado es necesario lavarlo.
Joh 13:6  Entonces vino a Simón Pedro;  y Pedro le dijo:  Señor,  ¿tú me lavas los pies?
Joh 13:7  Respondió Jesús y le dijo:  Lo que yo hago,  tú no lo comprendes ahora;  mas lo entenderás después.
Joh 13:8  Pedro le dijo:  No me lavarás los pies jamás.  Jesús le respondió:  Si no te lavare,  no tendrás parte conmigo.

En ocasiones somos tan arrogantes que creemos que somos perfectos “la ultima coca cola en el desierto” nos creemos suficientes y no nos rendimos a Dios para que el sea quien nos limpie y nos purifique. Venimos como Pedro diciendo “no me lavaras jamás”

Queremos hacerlo por nuestra propia cuenta.

Cuando andamos por este mundo siempre por mucho que nos cuidemos podemos caer en pecado la biblia me dice que si yo digo que no peco me engaño a mi mismo.

1Jn 1:8  Si decimos que no tenemos pecado,  nos engañamos a nosotros mismos,  y la verdad no está en nosotros.

Queramos o no pecamos por descuido o por ignorancia pero pecamos. Y por lo tanto sufrimos las consecuencias de nuestro andar diario. No con consecuencias eternas porque como hemos hablado en el pasado una vez que hemos sido salvos permanecemos en esa salvación pues esta no se pierde.
Pero aun asi nuestra comunión con Dios se afecta cuando pecamos y muchas veces es como un boquete que se hace en una pared. Que no derriba la pared pero la hace vulnerable.


Una de las razones por las cuales no nos preocupamos tanto por estar en completa paz con Dios es porque directa o indirectamente no valoramos una relación sana con nuestro Dios.
¿Tu me lavas los pies?
¿Se acuesta usted todos los días sin antes ponerse a cuentas con Dios?
Joh 13:8  Pedro le dijo:  No me lavarás los pies jamás.  Jesús le respondió:  Si no te lavare,  no tendrás parte conmigo.

*. La manera de lavarnos es dejar que sea el maestro quien lo haga por nosotros.
2Co 7:1  Así que,  amados,  puesto que tenemos tales promesas,  limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu,  perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Cuando venimos a el arrepentidos por nuestras culpas por nuestras inmundicias y por todo lo que se refiera al pecado hay promesas que nos hacen descanzar.
1Jn 1:9  Si confesamos nuestros pecados,  él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados,  y limpiarnos de toda maldad.

Conclusion:
Si ya has sido lavado por la sangre del cordero solo necesitas lavar el calzado de tus pies. Si te encuentras lleno de sucio en tu calzado si tu andar no ha sido limpio delante de Dios si has pecado y el barro no te deja andar firmemente. Si los pasos que dan no dejan huella clara y tu testimonio no es el mejor. Este es el dia en que antes que el año acabe puedas decirle a Dios que lo necesitas. Que quieres que te lave, que te limpie y que tus pasos sean firmes y claros.
De tal manera que limpiemos el sucio de nuestros pies para que caminemos a paso firme dejando una huella clara, no corrompida ni deforme.
Démosle la gloria a Dios en todo tiempo y recurramos a nuestro único mediador ese que esta sentado a la diestra de Dios padre como sumo sacerdote abogando por nuestra causa.
Ese que marcho hacia la cruz del calvario para pagar el precio que era necesario para que tu y yo fuésemos limpios y sin mancha delante del padre
Para que no sufriéramos la ira de Dios sino que alcanzaramos la gracia que necesitábamos
Aquel que lavo nuestras inmundicias y que desea que cuando nos contaminamos por este mundo pecaminoso que lo único que quiere es separate de Dios puedas venir a él y decir ¡lavame Señor si lávame! Necesito de ti.

Oremos.


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Hecho por: Angel Vidal Ramírez
Para: Manantiales en el Desierto, El Paraíso, El Paraíso, Honduras