viernes, 23 de agosto de 2013

FELIPE Y EL EUNUCO




 Muchas veces sentimos en nuestro corazón el deseo de presentarles a otros el evangelio, pero el temor o la falta de preparación nos impiden mostrarles a otros el camino hacia Dios. Por eso la historia de Felipe y el eunuco camino de Jerusalén a Gaza debe de estar en nuestros corazones:

      Hechos 8:26  Un ángel del Señor habló a Felipe,  diciendo:  Levántate y ve hacia el sur,  por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza,  el cual es desierto.
      Hechos 8:27  Entonces él se levantó y fue.  Y sucedió que un etíope,  eunuco,  funcionario de Candace reina de los etíopes,  el cual estaba sobre todos sus tesoros,  y había venido a Jerusalén para adorar,
      Hechos 8:28  volvía sentado en su carro,  y leyendo al profeta Isaías.
      Hechos 8:29  Y el Espíritu dijo a Felipe:  Acércate y júntate a ese carro.
      Hechos 8:30  Acudiendo Felipe,  le oyó que leía al profeta Isaías,  y dijo:  Pero  ¿entiendes lo que lees?
Hechos 8:31  El dijo:  ¿Y cómo podré,  si alguno no me enseñare?  Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.

Cuando leo esta historia pienso en lo maravilloso que fue Dios y lo obediente que fue Felipe al escuchar al Espíritu Santo decirle que se acercara al eunuco. este lo hizo en obediencia y después de presentarle el evangelio a través de la palabra de Dios este (eunuco) creé en su corazón que Jesús es el hijo de Dios y no solamente eso también pide a felipe que le bautice pues quería hacer pública su fe... y su fe fue pública porque el eunuco no viajaba solo. Hechos 8:38 por lo tanto; hermanos es importante que estudiemos la palabra de Dios para que cuando el Espíritu nos inquiete a hacer algo no nos vayamos en otro sentido por miedo a el que dirán o por complejos sino que con el poder de la palabra y la fortaleza del Espíritu santo estemos dispuestos siempre a realizar la tarea que Dios nos encomienda todos los días. 

La biblia no registra que sucedió con aquel eunuco... ni si llego a ser un predicador entre los de su clase... o si volvió a ver a felipe... de lo que si estamos seguros fue que desde aquel día nació de nuevo y nosotros cuantas veces encontramos en nuestro camino a familiares, amigos, compañeros de trabajos hambrientos y necesitados de Dios y no nos acercamos a ellos para anunciarles las buenas nuevas de salvación.
que el día de hoy nos tomemos un momento para decirle a alguien que Dios le ama y tal vez... solo tal vez... esa persona sea lo único que necesita escuchar para aceptar a Jesús como su señor y salvador.

Hecho por: Angel Vidal Ramírez
20 mayo 2012