viernes, 18 de octubre de 2013

NO SE DORMIRA EL QUE TE GUARDA




Siendo de madrugada recuerdo que me sentí despertar y en medio de la oscuridad escuche a mi hija que con queja se movía… supuse pues la noche anterior estuvo lloviendo que se había descobijado y sentía frío invernal… sin mucho pensar me levante y con una luz tenue me acerque a su cama y la acobijé.

En ese momento agradecí a Dios el tener el cuidado de despertarme para atender la necesidad de mi hija pues de no haberlo hecho mi hija hubiese tenido frio hasta que se levantara o se percatara que ya no tenia su cobija.


Fue en ese momento al recostarme nuevamente que vino a mi mente las palabras del salmista Psa 121:4  He aquí,  no se adormecerá ni dormirá  El que guarda a Israel. Y agradecí a Dios porque a horas de terminar este año puedo ver las muchas veces en las que esa promesa se cumplió en mi vida a lo largo de todo el año.

      Cuantas veces puso alimento en la mesa, nos dio salud, y lo mas importante nos dio vida. En cuantas ocasiones en los momentos adversos sus promesas fueron como ese maná que descendía todos los días para alimentar nuestras esperanzas en él. En cuantas ocasiones nos sentimos perseguidos y trajo a nuestra mente la promesa que Jer 20:11  Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante;  por tanto,  los que me persiguen tropezarán,  y no prevalecerán;  serán avergonzados en gran manera,  porque no prosperarán;  tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. o cuantas veces tuvimos que tomar decisiones que confrontaron nuestros principios y fuimos valientes para seguir a pesar de la critica recordando que Psa 37:6  Exhibirá tu justicia como la luz,  Y tu derecho como el mediodía. En cuantas ocasiones te sentiste cansado y atribulado y la divina promesa de Hebreos 4:16 Acerquémonos,  pues,  confiadamente al trono de la gracia,  para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Sustento tu alma… muchas fueron las situaciones que pensé mientras me disponía a dormir y cerré mis ojos en paz; pues sabia que tengo un Dios que además de ser mi Padre me ama y tiene cuidado de mi vida, cuan dulce es mi descansar al recordar que aquel que prometió cuidarme siempre. ¡No duerme ni se cansa! espero de corazón que tú tambien le hayas reconocido a lo largo de este año y sino te invito a que le permitas ser el que te guarde en todos tus caminos.


       Hecho por: Angel Vidal Ramírez