miércoles, 11 de septiembre de 2013

CON JESUS EN LA BARCA



Isaias 26:3  Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera;  porque en ti ha confiado.

En medio de los problemas, de las tribulaciones, de las criticas y de todo aquello que pareciera ser suficiente para hacernos desmayar… en medio de todo eso… brilla como una luz tan resplandeciente esta promesa que nos anima a creer que no estamos solos y a saber que cuando tenemos el conocimiento de que hay un Dios vivo al cual servimos y amamos no podemos volvernos atrás, no podemos temer.

Se que tu tambien haz estado ahí. Si un dia tomaste tu cruz y decidiste seguir a Cristo no siempre ha sido facil. La vida cristiana no es para los cobardes ni para aquellos que van a medias en todo. Este camino es para aquellos que estan dispuestos a pagar un precio. Mat 5:11  Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan,  y digan toda clase de mal contra vosotros,  mintiendo.

Habrán momentos en que nuestra fe pudiera flaquear por  descuidos espirituales pero es en esos momentos en que palabras como estas son las que pueden alimentar nuestra vida para ir a donde el Señor quiere que lleguemos.

Cuando los discípulos y  Jesús se encontraron en la barca y una tormenta arreciaba fuertemente, (Marcos 4:37-38) los discípulos temieron y mientras Jesús dormía la barca podía hundirse tuvieron que despertar al maestro porque de otra manera creian que moririan. El maestro se levanto y mando a callar la tempestad. Pienso que si Jesús se hubiese despertado y hubiese dicho ¡Pedro, Juan, nos hundimos! A los discipulos les hubiera dado un paro cardiaco o algo. Pero no fue asi porque el descansaba siempre en Dios en ese padre eterno que siempre vela por ti. En aquel que prometio ir delante de ti como poderoso gigante. Puede venir el enemigo y utilizar aun a las personas mas cercanas a ti para infundirte miedo; pero debes estar seguro que el plan de Dios es perfecto y que si permite que pases por estas situaciones es porque ¡CONFIA EN TI! Si el confia en ti lo suficiente para saber que saldrás victorioso de toda tempestad con su ayuda.

Entonces porque si Dios confia en nosotros… nosotros no podemos confiar en él. Acaso somos mas santos o mas sabios que él. En ninguna manera antes bien reconocemos que toda victoria va sujetada a la obediencia en Cristo por lo cual debemos descansar junto a Jesús en la barca no importa que la tormenta arrecie… nuestro Dios mandará a callar la tormenta cuando el quiera.


Hecho por: Angel Vidal Ramírez